El Keno, un juego chino

Los orígenes del juego del Keno se remontan a los tiempos antiguos  y debe ser uno de los que poseen una de las historias más rica de todos los juegos de azar, un poco como la historia del ajedrez.

Los estudios demuestran que comenzó en China hace más de 2000 años. Fue un hombre llamado Cheung Leung, que en el año 200 A.C. bajo el reinado de la dinastía Han, quién inventó el juego tratando de salvar a su ciudad. Los habitantes se habían negado a seguir contribuyendo al fondo de guerra, por lo que el ejército se quedó sin suministros poniendo la ciudad en peligro inminente.

El juego creado por Leung arrojó suficientes beneficios a las arcas municipales como para mantener el ejército que se necesitaba, y la ciudad se salvó. A partir de entonces,, el juego se expandió a través de toda China, y cuenta la leyenda que se utilizó para financiar la construcción de la Gran Muralla.

El juego fue conocido en un principio como el Juego de la Paloma Blanca porque se utilizaban palomas de ese color para dar a conocer los resultados desde las grandes ciudades a las aldeas más pequeñas.
Ni decir que la versión del juego de Leung difiere bastante de la actual. En lugar de utilizar números del 1 al 80, cada columna era representada con una letra china, tomada del famoso poema El clásico de los Mil Caracteres. El poema se utilizaba para enseñarle a los niños a leer y escribir. El hecho de que ni uno de los mil símbolos escritos se mencione más de una vez, fue reconocido como un gran logro. Los símbolos gráficos fueron organizados en forma de rima, lo que hace al poema más fácil de recordar. El poema se volvió tan popular, que algunas personas incluso lo utilizaban para contar de uno a mil. Leung utilizó los primeros 80 caracteres del poema, lo que sería equivalente a contar del 1 al 80.

Y ¿cómo llega el juego a Occidente? Como otras tantas cosas que se dan en la vida de los pueblos, fue de la mano del progreso económico y el comercio. Cuando los colonizadores americanos conquistaron el Salvaje Oeste, extendiendo las vías de ferrocarril desde las ciudades del Este, los obreros chinos, importados como mano de obra a bajo costo, trajeron consigo sus costumbres y con ellas, el juego del Kino, que así se llamó en un principio.

Tanto llamó la atención de los americanos, que se decidieron a crear su propia versión, que llamaron Keno, por eso de que la “e” se pronuncia como “i” en inglés. Y así, el pintoresco oeste vio surgir los salones del juego del Keno, popularmente conocido como lotería china.

En los Estados Unidos, la lotería era ilegal, pero en 1931  las apuestas fueron legalizadas en Nevada... así el Keno se volvió legal. Pero la lotería seguía sin ser permitida, los administradores de los casino, se las ingeniaron para llamar al juego Corridas de Caballos Keno, y de esta forma  poder encontrar un resquicio legal. Los números representaban un caballo imaginario y el jugador trataba de acertar el resultado de la carrera.

La asociación del juego con las carreras de caballos derivó en el nombre racing game (juego de la carrera), el cual es todavía usado ampliamente. Años más tarde se buscó cambiarle el nombre nuevamente para hacerlo más atractivo, y así fue que le quedó el nombre de Keno.

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